Esta vez pensabamos en un día de pesca con el pato que debía de ser perfecto.
El dónde era la gran incognita, llebabamos estudiando durante toda la temporada sitios, zonas, y tras varios dias de pruebas en diferentes lugares de nuestra geografía, mi gran compañero y amigo Roberto Gil conocido por todos como Wilkinsson y yo Ernesto Mosqueda nos decidimos por la “zona Bass” denominada asi por nosotros debido a los buenos días que nos ha deparado.
Pues bién, nos pusimos en marcha por la Autovia A-5 dirección a nuestra zona de batalla, trás recorrer el largo camino y parar a tomar el café de rigor llegamos al Guadiana.
Una vez allí y viendo que el día no parecía muy soleado comenzamos a montar los equipos, inflar los patos, preparar el material, elegir los señuelos a utilizar y revisar las cañas y los carretes. Todo tenía que esta a punto para la dura batalla que queriamos tener con nuestro diablillo verde.
Una vez ya en el agua empezamos a notar que corre una pequeña brisa a primera hora de la mañana, lo cual nos empieza a advertir que los continuos lances con vinilo llegaban a su fin, dando paso a las spinnerbaits, señuelo que nos pareción mas apropiado debido al aire que corria en esos momentos.
Empezamos a batir agua, relaizando lance tras lance cubriendo todas las zonas colando las spinner en los lugares mas propicios para sufrir el ataque de algún Bass de gran porte.
